LA PUERTA SANTA

El símbolo de la Puerta Santa expresa el concepto que, durante el tiempo jubilar, se ofrece a los fieles una “vía extraordinaria” hacia la salvación. Leer más…

JUBILEO VIRTUAL 2016

Editorial

Certificado de Participación

En ocasión del Año Santo 2016, el sitio web The-Jubilee2016.com ha pensado de brindar a sus usuarios un espacio virtual para reunir a todas las personas que comparten el espiritu del Jubileo. Comprendiendo que muchos peregrinos no podrán viajar a Roma para participar al Jubileo, The-Jubilee2016.com ha instituido un Certificado de Afiliación para todos quienes quieran unirse a la Comunidad Virtual de "Espana.The-Jubilee2016.com", permitiendo así que las personas de todo el mundo tengan las mismas oportunidades de los otros peregrinos. Leer más…

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ACTUALIDAD

LA MISERICORDIA

Lo que cambia al mundo

 

Un Año Santo dedicado a la misericordia. El punto central del programa de pontificado del Papa Francisco gira alrededor de la misericordia y este Jubileo anunciado así imprevistamente no es del todo una sorpresa así como no nos sorprende que su anuncio haya llegado en el segundo aniversario de la elección de Jorge Mario Bergoglio como Sucesor de Pedro. En muchos aspectos la proclamación de un Año Santo extraordinario no hace más que confirmar lo que el Papa había escrito en su carta programática Evangelii Gaudium: «La Iglesia “que sale” es la comunidad de discípulos misioneros que hacen el primer paso, que se involucran, que acompañan, que fructifican y festejan... y, por eso, ella sabe adelantarse, tomar la iniciativa sin miedo, salir al encuentro, buscar a los lejanos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos. La Iglesia vive un deseo inagotable de brindar misericordia, fruto de haber experimentado la infinita misericordia del Padre y su fuerza difusiva. ¡Atrevámonos un poco más a tomar la iniciativa!» Esta es precisamente la iniciativa que el Papa Francisco ha tomado desde el principio, llevando consigo a toda la Iglesia en una aventura de contemplación y oración, de conversión y peregrinación, de compromiso y testimonio. Una iniciativa que ya estaba clara desde su primer Ángelus cuando el Papa Francisco dijo: «Misericordia... Es lo mejor que podemos escuchar: la misericordia cambia el mundo».


No es una casualidad que el Santo Padre haya anunciado el nuevo Jubileo de la Misericordia precisamente durante una celebración penitencial. El Papa Francisco, hablando de la misericordia, indicó también el primer lugar en el que cada uno puede experimentar directamente el Amor de Dios que perdona: la Confesión. La imagen del Papa de rodillas ante el confesor expresa elocuentemente el redescubrimiento de la belleza de este sacramento que demasiado a menudo se pasa por alto. «Pero no olvidemos esta palabra: Dios jamás se cansa de perdonarnos» dijo el Papa Francisco en su primer Ángelus después de su elección y estas palabras todavía resuenan con toda su fuerza inicial.


En estos pocos años desde la elección del Papa Francisco a la Cátedra de Pedro, muchos fieles se acercaron nuevamente al confesonario después de muchos años, precisamente porque quedaron impactados por esta invitación del Papa. Celebrar este sacramento, por lo tanto, es el inicio de un camino de caridad y solidaridad. La misericordia, de hecho, tiene un rostro: es un encuentro con Cristo que pide ser reconocido en sus hermanos. Volver a descubrir las obras de misericordia, por lo tanto, será una parte importante e indispensable del próximo Jubileo.


Tampoco es una casualidad que la apertura de la Puerta Santa se llevará a cabo en la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Una elección que no es aleatoria: hace 50 años en esa misma puerta terminaba el Concilio Vaticano II. La apertura de la Puerta Santa en el próximo Jubileo se convierte en la señal de que el Papa Francisco quiere hacer que todos los fieles revivan la intensidad de aquellos cuatro años de trabajos conciliares que hicieron comprender a la Iglesia la exigencia de “salir” de nuevo hacia el mundo.


¿Qué mensaje más expresivo podía esperar el mundo de parte de la Iglesia si no un mensaje de misericordia? Y precisamente en la constitución pastoral Gaudium et Spes, donde los Padres enfrentaban el tema de la ayuda que la Iglesia podía ofrecer a la sociedad, con énfasis se insistía en que la Iglesia «puede y de hecho debe crear obras al servicio de todos, particularmente de los necesitados, como son, por ejemplo, las obras de misericordia». Más que cualquier intervención de orden político, económico y social, la Iglesia puede ofrecer una nota distintiva: ser un signo eficaz de la Misericordia de Dios. El Papa Francisco, al anunciar un Año Santo extraordinario, que pone en el centro la misericordia, recuerda claramente el camino indicado hace cincuenta años por los Padres conciliares y reafirma el papel central de la Iglesia en el incansable camino de la nueva evangelización.


En la vida de la Iglesia en el Año Santo 2016, la misericordia será la principal protagonista, ofreciendo a todos la oportunidad de participar a la grandeza del corazón paterno de Dios que ha querido revelarse y darse a conocer como «rico en misericordia y grande en el amor».