LA PUERTA SANTA

El símbolo de la Puerta Santa expresa el concepto que, durante el tiempo jubilar, se ofrece a los fieles una “vía extraordinaria” hacia la salvación. Leer más…

JUBILEO VIRTUAL 2016

Editorial

Certificado de Participación

En ocasión del Año Santo 2016, el sitio web The-Jubilee2016.com ha pensado de brindar a sus usuarios un espacio virtual para reunir a todas las personas que comparten el espiritu del Jubileo. Comprendiendo que muchos peregrinos no podrán viajar a Roma para participar al Jubileo, The-Jubilee2016.com ha instituido un Certificado de Afiliación para todos quienes quieran unirse a la Comunidad Virtual de "Espana.The-Jubilee2016.com", permitiendo así que las personas de todo el mundo tengan las mismas oportunidades de los otros peregrinos. Leer más…

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EL AÑO SANTO

QUÉ ES EL JUBILEO

Un gran evento religioso

 

En la tradición católica el Año Santo, o Jubileo, es un gran evento religioso. Es el año de la remisión y de la penitencia por los pecados, de la reconciliación entre adversarios, de la conversión y de la penitencia sacramental. En consecuencia es el año de la solidaridad, de la esperanza, de la justicia, del compromiso con Dios en la alegría y de la paz. El año jubilar es por encima de todo el año de Cristo, que trae vida y gracia para la humanidad.


La palabra “Jubileo” proviene de la palabra hebrea ¨Yobel¨ que se refiere al cuerno del carnero que los judíos usaban como trompeta para llamar a una fiesta. Entonces, el Año Santo es un Jubileo, o sea una gran fiesta. Hemos escuchado que el año 2000 fue un Año Santo, en ese años todo el mundo hablaba de la cercanía del año 2000 y a cada quien le preocupaba algo distinto: unos decían que el mundo se iba a acabar, otros decían que empezararía ¨la era de Acuario¨ y que nos llenaríamos de energía positiva, otros no dormían pensando que sus computadoras se volverían locas. Pero lo que realmente se festejó en el año 2000 son 2000 Años del Cristianismo y nada más.

Los orígenes del Jubileo Cristiano remontan al los tiempos del Antiguo Testamento. La Ley de Moisés prescribía un año especial para el pueblo judío: «Declararéis santo el quinquagésimo año y proclamaréis en la tierra la liberación para todos sus habitantes; será jubileo para vosotros en este año jubilar en el que recobraréis cada uno vuestra propiedad y volveréis cada uno a su familia. El quinquagésimo año será para vosotros un jubileo: no sembréis, no seguéis lo que creció espontáneo y no vendimiéis vuestras viñas silvestres. El jubileo será santo para vosotros, comeréis sólo lo que habéis cultivado previamente».


La palabra Jubileo proviene de la palabra hebrea Yobel que se refiere al cuerno del carnero que los judíos usaban como trompeta para llamar a una fiesta. La celebración del Año Santo implicaba, entre otras cosas, la devolución de las tierras a sus antiguos proprietarios, la remisión de las deudas, la liberación de los esclavos y la prohibición de cultivar la tierra.


En el Nuevo Testamento, Jesús se presenta como el que lleba a cumplimiento el antiguo Jubileo, porque Jesús ha venido a «predicar el año de gracia del Señor».


El Jubileo es llamado Año Santo, no sólo porque cominenza, se desarrolla y termina con solemnes actos santos, sino también porque está destinado a promover la santidad de la vida. De hecho, fue establecido para fortalecer la fe, la promoción de las obras de solidaridad y la comunión fraterna en la Iglesia y en la sociedad y para llamar a los cristianos a ser más sinceros y coherentes en su fe en Cristo como único Salvador.


El Jubileo puede ser "ordinario" o "extraordinario". Son ordinarios los Jubileos que se celebran a intervalos regulares y extraordianarios aquellos que se celebran para conmemorar circustancias especiales. Los Años Santos ordinarios celebrados hasta la fecha han sido 26.


La práctica de celebrar Jubileos extraordinarios comenzó en el siglo XVI: su duración podía variar desde unos pocos dias a un año. En el siglo XX se han establecido dos Años Santos extraordinarios: el primero en 1993, proclamado por el Papa Pío XI en ocasión del decimonoveno centenario de la Redención, y el segundo en 1983, proclamado por el Papa Juan Pablo II en ocasión de los 1950 años de la Redención de Cristo a través de su Muerte y Resurrección en el año 33. En 1987 Papa Juan Pablo II también ha proclamado un Año Mariano.


El Jubileo 2016, el Año Santo Extraordinario proclamado por el Papa Francisco, es el primero Jubileo extraordinario de este milenio.